Con los formularios haces las mismas preguntas a todos tus clientes con regularidad, sin tener que escribirlas cada semana. Crear uno es la mejor razón para usar Basecamp en el ordenador en lugar del móvil: estás redactando un cuestionario, y eso pide teclado.
Los formularios requieren un plan de pago. Basecamp lo dice claramente: disponible en Performance e Infinity.
Los seis tipos de pregunta
- Texto corto: una palabra o una línea.
- Texto largo: espacio para explicarse.
- Número: cualquier cosa que quieras comparar semana a semana.
- Sí o no: inequívoco y rápido de responder.
- Fecha: cuándo ocurrió algo.
- Selección: una lista de opciones que escribes tú. Necesitan al menos una opción antes de que el formulario se pueda guardar.
Cada pregunta lleva una etiqueta, una descripción opcional y un ajuste de obligatoria u opcional. Un formulario necesita al menos una pregunta, y cada pregunta necesita una etiqueta.
Escribir preguntas que la gente responde
Para todo lo que quieras seguir, los números y las escalas funcionan mejor que la prosa. «¿Qué tal tu semana?» dará «bien» para siempre; «Puntúa tu sueño del 1 al 10» da una serie que de verdad puedes leer.
Sé breve. Cinco preguntas respondidas cada semana valen más que quince respondidas dos veces. Marca como obligatorio solo lo que realmente necesitas. Un formulario que no se envía por una pregunta que el cliente no puede responder es un formulario que dejará de abrir.
Usa el campo de descripción de una pregunta para definir tus términos. «Calidad del sueño» significa cosas distintas para cada persona; una línea de explicación hace que las respuestas sean comparables.
La periodicidad
Activa la programación y elige semanal, mensual o trimestral, descrita como cada cuánto vuelven a recibirlo los clientes a los que se lo asignes. El plazo cuenta desde el último envío de cada cliente y no desde una fecha fija del calendario, y los formularios nunca se acumulan.
Una cosa que no puedes deshacer
El nombre único es permanente. Se convierte en la dirección web con la que se abre tu formulario, admite solo letras, números y guiones, y no se puede cambiar una vez creado el formulario. Basecamp te lo advierte antes de confirmar y otra vez después.
Elígelo con el mismo cuidado que un nombre de dominio. «weekly-check-in» seguirá teniendo sentido dentro de dos años; «form-2» no. Si el nombre que quieres ya está cogido, se te avisa.
Eliminar un formulario
La confirmación es inequívoca: esto elimina el formulario y todas sus respuestas, y no se puede deshacer. A diferencia de eliminar una carpeta, esta acción sí destruye datos de verdad: todas las respuestas que te haya dado cada cliente. Si un formulario ya ha cumplido su función, deja de asignarlo en lugar de eliminarlo.
