Las calculadoras están en el menú del panel, descritas como una forma de realizar cálculos corporales y nutricionales. Toman los datos de un cliente y producen tres cosas: un BMI con su clasificación, una tasa metabólica basal y un gasto energético diario total.
Qué te da cada una
- BMI: una cifra y una categoría, desde el bajo peso hasta la obesidad clínica.
- BMR: una estimación de lo que el cuerpo consume en reposo completo.
- TDEE: la tasa en reposo ajustada por la actividad, en kilocalorías al día. Es la cifra que la mayoría de los entrenadores quiere.
Los niveles de actividad
Cada uno lleva una descripción, y son más específicos que las etiquetas habituales:
- Sedentario: poco o nada de ejercicio, la mayor parte del día sentado.
- Ligeramente activo: ejercicio de 1 a 3 veces por semana.
- Moderadamente activo: de 3 a 5 días por semana.
- Muy activo: ejercicio intenso de 6 a 7 días por semana, o un trabajo físicamente exigente.
- Extremadamente activo: entrenamiento diario intenso más un trabajo físico.
No calcular es una sexta opción real, para dejar la actividad fuera de la estimación por completo. Resulta útil cuando la semana de un cliente es demasiado irregular como para describirla con una sola etiqueta. Obtienes una cifra en reposo y le añades tu propio criterio, en lugar de dar a entender un nivel de detalle que los números no tienen.
Lo que el BMI no es
Workout Titan Coaching expone sus propios límites, y vale la pena leerlos antes de mencionarle una categoría a un cliente. El BMI no distingue entre músculo y grasa, y no tiene en cuenta la edad, el sexo ni la etnia. Un cliente musculoso puede aparecer con sobrepeso, lo cual dice algo sobre la medida y no sobre él.
Es una herramienta de cribado a nivel poblacional. Darle a una persona una categoría de clasificación rara vez la ayuda. No hay ninguna decisión de entrenamiento que tome por ti y que las mediciones y la tendencia del peso no tomen mejor.
Uso responsable
Las notas metodológicas lo dicen directamente: son estimaciones para orientar decisiones dietéticas, no prescripciones. Para cualquier cosa que afecte de forma significativa a la salud de un cliente, implica a un profesional sanitario o a un dietista.
En la práctica: usa el TDEE como punto de partida, fija a partir de ahí los objetivos del cliente y deja que unas semanas de datos de peso te corrijan. La propia línea de tendencia de tu cliente es mejor evidencia que cualquier ecuación. Lo está midiendo a él y no a una población de estudio.
